No entiendo las críticas por tener una piscina pequeña, puesto que todas las habitaciones dan al mar con una amplia terraza. Un mar magnífico con una playa igualmente magnífica: el agua dulce con cloro para quien la quiera. Esta costa tiene las aguas marinas más cálidas de Portugal, lo cual no implica que sea agua caldosa del Mediterráneo, pero se puede bucear con tubo durante 20 minutos a pelo sin pasar frío.
El Hotel tiene un diseño moderno y pragmático, con un personal amable, como suele ser habitual no pais irmao. La resolución de problemas o peticiones por el staff es inmediata y efectiva. El SPA es pequeño, con un baño turco, varios tipos de duchas, sauna finlandesa y una piscinita de chorros. Tiene tratamientos y masajes. Pero ojo, es agua dulce tratada, no es thalasso, pese a estar en primera línea de costa.
El Hotel cuenta con servicio de toldos y toallas en la playa sin cargo, lo cual se agradece pues en esa zona de la playa no se permiten sombrillas (al haber toldos). El desayuno bien, se puede desayunar en la amplia terraza exterior, viendo el Océano. Desayuno inglés con bacon, huevos, fabas, champis, etc.
El baño de la habitación es amplio, con dos piletas. El parking cubierto, en subida de espiral, forma parte de un aparcamiento público al final del paseo marítimo, en la plaza da California. El Hotel tiene varias plantas para parking gratuito pero la 4ª es la que comunica con recepción, de modo que al llegar no se puede aparcar en la puerta y descargar equipaje, sino que hay que entrar en el parking, pues el Hotel está encajado entre la playa y la montaña (cuesta al principio orientarse en el parking).
Se ubica al final del paseo marítimo pero a un minuto del centro urbano (caminando por el paseo marítimo), donde se hallarán multitud de restaurantes y marisquerías (de elevada calidad y precios moderados).
Sesimbra es un gran puerto pesquero con pescado de primera categoría. En la parte de la playa y junto el Hotel está la marisquería O Canhao y algunos bares con servicio de comidas, pero recomiendo visitar los pequeños establecimientos del centro de Sesimbra. La oferta gastronómica es amplia.
A Lisboa se llega enseguida (media hora) entrando por el puente 25 de Abril, no por el Vasco de Gama.
En las afueras de Sesimbra hay centros comerciales donde adquirir vinos de la regiao do Sado y otras denominaciones portuguesas a buen precio. Los blancos de la zona están bien para acompañar el pescado y el marisco. En Sesimbra se pesca el pequeño camarón, al igual que en Galicia, muy sabroso, así como el peixe espada preto (negro), una especie pequeña de espada típica de la zona. Los arroces de mariscos y tamboril (rape) son también buenos.
Recomiendo tomar la carretera hasta Setúbal (sale desde la zona del Hotel) por el parque natural da Serra da Rábida, bordeando la costa y con diferentes puntos paisjísticos para parar y con accesos a calas de aguas azules. No es especialmente estrecha, pero sí muy sinuosa y con expléndidas vistas a la costa y la sierra.
Condiero inustificadas las críticas que veo de este Hotel. Si por mi fuera el Hotel, con esta playa y este mar limpio no tendría ni piscina, pues las aguas apenas tienen olas y son aptas para los niños. Lo recomiendo y quizás vuelva. Sesimbra es un sitio acogedor, mariñeiro y un destino desconocido para los españoles frente a la frecuentada Costa de Estoril/Cascais.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.