una vieja mansión de estilo se convirtió en un hotel de mercado situado en St Kilda Road, a unos 15 minutos en tranvía de Federation Square y Flinders Street. El momento en el que entras por la puerta, te das cuenta de que has entrado a algo elegante con el encanto del viejo mundo. El restaurante sirve una excelente comida en un ambiente encantador y el personal era muy servicial y agradable. Hay un cómodo salón y sala de lectura con ordenador y acceso a Internet, una sala de billares y amplia sala de reuniones para uso corporativo. Para aquellas personas mayores con movilidad reducida le sugerimos una habitación de la planta baja es requerido como no hay ascensor a la primera planta y bolsas deben ser llevadas a cabo por las escaleras. Además, nuestro baño en la suite junior era larga y estrecha con espacio reducido entre el borde del lavabo, inodoro y pared que movimiento algo restrictivas. Sin embargo nuestra estancia fue muy agradable y volveríamos a visitar.
- Charsfield Hotel Melbourne
