Un servicio al cliente pésimo. No encontraban nuestra reserva; tuvimos que irnos del hotel para llamar a su central de reservas, que nos confirmó inmediatamente nuestra reserva; después de decirlo, nuestra reserva apareció milagrosamente… por desgracia, nuestra habitación no lo hizo. Nuestra habitación no estaba lista a la hora de entrada (a las dos de la tarde) y ni siquiera pudimos tomarnos algo mientras esperábamos sin que nos miraran con cara de póker.
Después de descubrir que las puertas que nos habían indicado estaban cerradas, nos dirigimos al personal del restaurante:
—¿Por favor, podemos tomarnos algo mientras esperamos a que nos preparen la habitación?
— ¿Eh? No estoy seguro, iré a preguntarlo...
No es broma. Al final conseguimos una bebida, pero todo fue un poco raro, nuestra habitación aún no estaba lista media hora después, así que nos fuimos a otro lado, a un bar de verdad, a tomar algo.
En el servicio de habitaciones se habían agotado la mayoría de los postres y, después de mucho jaleo, solo pudieron ofrecernos un bol del helado del único sabor que tenían. No pudieron decirnos qué estaría en oferta después de las diez y media, cuando el menú del postre cambiaba a la “elección del chef”. Nuestro desayuno vino con un salero lleno de azúcar y las habitaciones tenían una decoración lúgubre y barata de los ochenta. No malgastéis el dinero, ganado con duro trabajo, en este lugar.
- Auckland Duxton Hotel
- Duxton Auckland
