Después de encontrar mucho del alojamiento en la ciudad todo reservado, vino a este motel. La decoración de la habitación era un poco anticuado pero era espaciosa, limpia, tranquila y cómoda. El baño le faltaba un poco de luz natural. Muy buena ubicación, a una corta distancia de lago, restaurantes y tiendas. La mañana siguiente había un domingo mercado está ubicado justo al lado de la carretera, que nos proporcionó un poco interés. No despertar por la mañana y había un olor sulfurosos de gas en la habitación pues uno puede esperar en Rotorua.
