Es un capricho de hotel. De hecho, no me entere de cuando valia la noche por persona hasta que me fuí de allí, pero no me supo mal pagar las elevadas tarifas ya que la satisfacción fué máxima. Estuvimos tres dias en la Solitaire suit del hotel, ubicación inmejorable, vistas extraordinarias, limpieza y atención extremas. En la habitación no le faltaba de nada, dos televisores, minicadena, cama enorme con mantas electricas, bañera hidromasaje y todo eso en unos 90 m2 aproximadamente. Entre todo eso lo mejor las vistas sin duda. La atencion del personal y los propietarios es máxima y la comida de alto nivel al igual que los vinos de su bodega. Además existen una gran variedad de actividades para realizar desde el mismo hotel muchos de ellos sin cargo alguno. Ninguna queja de nada.
- Solitaire Hotel Rotorua
