Este hotel está en un sitio precioso por fuera de la ciudad, pasado el aeropuerto. Para aquellos que (como nosotros) que viajábamos a Rotorua para ver las atracciones pero no desee alojarse en el bullicioso (algo mal) la ciudad, éste es ideal.
El hotel cuenta con un aire de superioridad sin pretentiousness. Sí, la entrada no es showy, pero tiene hermosas puertas entrada manchas de cristal depicting una historia de Maori.
Comimos el desayuno y la cena en el hotel y si había alguna queja sería que la comida es un poco cara (25$NZ para desayuno calíente), tal vez por eso el comedor estaba muy tranquilo, así como la comida era excelente.
Nuestra habitación era fantástico, en la planta baja, con ventanas francés se abren hacia el preciosos jardines de lakeside. Nos alojábamos en una habitación triple y era la habitación sin duda a optar por nuestro 2 camas de matrimonio tamaño queen y nos pusieron a la cama. Como para el baño (bien, bastante espectacular), con persianas abrir, folding en la habitación, sobre el ancho bañera profunda, calefacción debajo de piso calor, era espaciosa ducha, etc.
Cada noche que pasamos allí tuvimos chocolates pascua trajo a la habitación, lo cual era un añadido para mis hijos que ya había ganado de ajedrez en la distribución, trampolín piscina y pista de tenis gigante de piscina en los jardines.