Es una casa de huéspedes, las habitaciones son grandes y cómodas, estan muy nuevas, y el baño nuevo y limpio, además el desayuno muy bueno. La única pega es que está a 10km de Karlovy Vary en medio de un campo que no hay nada, y necesitas el coche para todo, y en Karlovy Vary los paquings cerraban a las 19 con lo que volvías al hotel y no hay nada que hacer allí.
