En la página web las habitaciones se veían bien, pero la habitación que nos dieron no estaba muy limpia, había polvo en los muebles, que eran antiguos y no estaban muy nuevos. Las cortinas eran muy claras y la luz te molestaba mucho al despertarte.Una de las recepcionistas no fue nada amable, mientras que otra chica fue bastante agradable con nosotros. El baño y el w.c. estaban separados, y la habitación donde se encontraba el w.c. era tan pequeña que casi te dabas con las rodillas en la puerta, por lo que resultaba claustrofóbico. Pero tanto éste como el baño estaban limpios. También nos vinieron a recoger al aeropuerto, y en la misma calle, al lado del hotel, está el metro. La zona era tranquila.
- Brno Hotel Prague
