El desayuno que ofrecen es malísimo, el primer y único día que bajamos a desayunar (el resto de días desayunamos fuera),nos encontramos con que no había café, había unos trozos de bizcocho que deberían ser del día anterior, estaba duro no se podía comer, la persona que estaba atendiendo paso de nosostras cuando la solicitamos un café, indiferencia total hacia los clientes y ninguna voluntad de agradar a los clientes. Había un cuenco lleno de yogurt que te tenías que echar a cucharadas, la presencia de los alimentos te invitaba a no desayunar.
Por otro lado, nuestra estancia en el hotel ha coincidido con el problema de los aeropuertos (nube volcánica), mientras que otras personas que han estado en otros hoteles manifiestan la amabilidad de los recepcionistas en intentar dar una solución siendo ellos los que llamaban a las aerolínias o al propio aeropuerto para informarse, más que nada por el problema del idioma ,a nosotras en ningún momento se nos ayudo ni se nos informo de nada, se limitaban a decirnos que no entendian, en ningún momento hubo interés por parte del personal del hotel de facilitarnos información ni apoyo.
Además ante la incertidumbre de si podríamos volar o no, reservamos una habitación para una noche más, habitación que no utilizamos ya que ese día la compañia aérea nos facilito regresar en autobús desde Praga a España, mientras que ha otros turistas alojados en otros hoteles ante esta circunstacia no se les cobro a nosostras nos penalizarón con 540 Coronas, en ningún momento el personal se puso en nuestro lugar y creo que incluso se aprovecharón de la situación.
- Abri Hotel
- Abri Hotel Prague
