Nos encantó este lugar. Nos alojamos aquí en Fin de Año 2001. Está ubicado de maravilla enfrente del fondo del funicular. Muy cerca de puente Charles y el barrio antiguo y el teatro Nacional. Los tranvías pasan por la calle de afuera pero nosotros íbamos andando al centro por el río. Los desayunos eran fabulosos, con un bufé de autoservicio) y teníamos una fiesta con NYE.
El personal de recepción era muy servicial con las direcciones de los mapas y nos pronto nos dieron nuestras orientas. Cuando vuelva a Praga repetiré estar aquí otra vez.
