No puede estar en mejor sitio, es perfecto. Pero llega la hora de desayunar y ¡ay! dan ganas de quedarse en la cama. Es el peor desayuno que he visto desde hace mucho tiempo. La habitación, muy amplia, tiene una TV antigua y muy pocos canales, casi todos alemanes y tampoco existe la anunciada TV de pago. El problema es que no tienen suficiente personal para atender el hotel. Además me cobraron más de lo acordado por email y no nos dieron nada de lo que ofrecian regalar por una estancia de cinco noches. Resumen: si volviera a Praga buscaría otro hotel en la misma zona, es la mejor, pero intentaría no ir a Pod Vezi mientras no mejoren su calidad. Es un tres estrellas, como mucho. El restaurante, en cambio, es perfecto.
