Iba con ciertas dudas después de leer algunas críticas. Y al llegar nos habían dado una habitación de dos camas en vez de cama de matrimonio, mi marido fué a recepción para pedir cambiarla y amablemente le mostraron otra habitación con cama de matrimonio en la 5 planta pero algo más pequeña que la que nos habían dado por lo que decidió dejarlo como estaba. Mi habitación la 408. Teniamos dos camas juntas con un solo cabecero. Unas camas muy còmodas y la habitacion sin ser muy grande, el techo muy alto por cierto, estaba muy bien. La decoración muy bien, los desayunos estupendos y con mucha variedad. La habitación se hizo todos los días y eso que se lo poníamos complicado al servicio de limpieza, por que siempre nos levantabamos tarde, bajabamos a desayunar y volviamos otra vez a la habitación. No salíamos antes de las 11 y para entonces ya habian terminado todo el pasillo hacía rato, por no decir todas las habitaciones y tenian que volver a hacernos a nosotros la habitacion, los jaboncitos y geles nos ponían nuevos todos los días, galletitas y té en el hall - saloncito del hotel. Dos ascensores grandes, decoración elegante y clásica sin excesos, máquina de hielo en el pasillo y tetera en la habitación. El baño muy bien, no tenía bañera, ni bidé, pero todo nuevo y muy cuidado. La ducha grande. La calefacción perfecta. Y se puede pasar sin ella porque hace mucho calorcito en el hotel. Da gusto después del frío que se pasaba en la calle. En recepción siempre amables y correctos , poco habladores, en España a veces nos pasamos de charlatanes, y nos dieron todas las indicaciones que pedimos. También se encargaron de hacernos las reservas para el teatro y pagamos en la misma recepción. Superbien situado, no hace falta coger transporte. Yo soy de esas vagas rematadas que a todos los sitios va en coche y lo he hecho todo andando. Estas en el centro centro. En la plaza Namesty, al lado de la torre de la pólvora, pasas por debajo y vas por la calle Celetna y llegas a la Plaza del Ayuntamiento o de la Ciudad Vieja donde esta el reloj astronómico, (ni cinco minutos andando), y me voy parando en todas las tiendas. Si continuas recto por la calle Karlova , mas tiendas y llegas al puente de Carlos, fantástico, cruzas, subes un poquito la calle, llegas a una placita y ya ves cerca el castillo de praga, a la derecha. Este sí que tiene una buena cuesta o escaleras, a elegir.
Y así todo, este probablemente sea el recorrido más largo. El barrio judio , sinagogas y cementerio muy cerca a 5 minutos desde la plaza del ayuntamiento a diez minutos del hotel.
Todo fenomenal, una experiencia para repetir. El hotel no defrauda, la fachada es muy bonita y en frente tiene un restaurante cervecera La Republica que esta muy bien,buena comida, ambiente joven, pero no demasiado, y sirven buenas copas y cervezas. En la plaza Namesty tambien hay muy buenos restaurantes. En definitiva, habrá mejores hoteles, no lo dudo, pero fijo que hay mucho peores y éste no está nada mal. Es un hotel Mgallery (equivale a un boutique), de la cadena Accor. No es un cinco estrellas gran lujo, a veces las estrellas engañan, pero es un BUEN HOTEL con todas las letras y merece la pena. Feliz estancia en Praga.
- Hotel Century Old Town Praga
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