El hotel quedaba en una zona no tan llamativa de Praga, sin embargo rodeado de tiendas y supermercados y muy bien conectado con buses y tranvía. La estación Central de Trenes (Hlavni Nadrazi) quedaba a tan solo 2 paradas y el centro a 4. El servicio de desayuno estaba estupendo, superó nuestras expectivas (por el precio tan bajo que pagamos por la habitación, nos esperamos mucho menos, sin embargo el desayuno estaba muy completo). La habitación que nos asignaron, aunque un poco vieja,, lucía recientemente renovada y muy grande. Tenía tres cuartos: el dormitorio, un pequeño comedor con lavadero, mesa, microondas y minibar y el baño. En general, la relación precio-calidad fue muy buena, por lo que no tengo mayores quejas. Dos detalles, que sin embargo, deberían mejorar son: no se debería permitir fumar en las áreas públicas (un recepcionista incluso estaba fumando el lobby) y las toallas, sinceramente, parecían trapos viejos, muy rasposas: así que si vas y estimas un poco tu piel, mejor lleva tus propias toallas.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.