El motivo de escribir esta crítica sobre el Hotel Leonardo es poner en aviso a posibles clientes españoles sobre el agrio caracter de los empleados de recepción de dicho hotel (excepto del chico del turno de noche). Ninguno hablaba español, cosa que no es reprochable porque no tiene obligación, pero por lo menos en muchos de los hoteles internacionales en los que he estado, han tratado de hablarme en un inglés que se puede entender fácilmente, aquí no, a parte de que algunos únicamente contestaban en checo y con monosílabos, eran la alegría de la huerta y de la hospitalidad. A mí llegada había solicitado una habitación doble, exterior en pisos altos y con cama de matrimonio, me dieron una habitación doble y exterior, pero en el bajo y con dos camas separadas, les pedí que me cambiaran de habitación por favor y me dijeron que no era posible, les pedí que me pusieran una cama de matrimonio y me dijeron que tampoco era posible, vamos que o dormía en esa habitación o me iba a buscarme otro hotel. Al día siguiente en recepción les pedí información para reservar un autobus para hacer una excursión y me dijeron que ellos no tenía porque facilitarme esa información. Por la noche, a eso de las 22:00, y sin estar cerrado todavía el bar, pedí que me hicieran un sanwich (frío) y me contestaron textualmente "vaya horas de pedir un sandwich, ya no le servimos, lo siento". Y el colmo fue cuando me llamaron al taxi para volver del hotel a la estación y me llamaron ellos al taxi, llegó a los 20 minutos (casi no cojo el autobus) de vuelta, y para más colmo se trataba de un taxi privado, vamos, más bien pirata, que no tenía ni contador, total que por un trayecto de 7 minutos contados y no más de 4 kilómetros nos cobró algo así como 22 euros, una estafa en toda regla pero que como no tenía tiempo para reclamar tuve que pagar. En fin, no todo era malo, el desayuno y las camareras, así como el recepcionista de la noche, eran bastante majos.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.