Simplemente horrible... No se lo recomendaría a absolutamente nadie porque no tiene absolutamente nada destacable.
La situación geográfica no es buena. En nuestro caso decidimos ir a esa zona porque llegábamos en coche y casi nos volvemos locos para encontrar sitio. Ellos no tienen parking, se aparca en la calle y no nos quedamos muy tranquilos porque la zona es bastante oscura y solitaria.
El hotel es vergonzoso. Según entras parece que vuelves 20 años atrás, pero cuando llegamos a la habitación nos planteamos si no deberíamos sacar el portatil y buscar otra cosa para la siguiente noche. Está sucio, la moqueta, en origen roja, está negra. El olor era de una mezcla de humedad y tabaco. La conexión a Internet no funcionaba. Solamente te ponen una toalla, y es de mano, en las habitaciones dobles. Incluso el bote del jabón de manos estaba pegajoso... El desayuno es normal, ni bueno ni malo, solamente tienen cosas frías, pero para tomar algo a primera hora es pasable. El cuanto al personal, coincidimos con dos empleados. Uno de ellos era bastante agradable y el otro en cambio fue muy antipático.
No merece la pena quedarse en este establecimiento por ahorrarse unos euros.