Este hotel tiene lo básico para aquellos que buscan ir sólo a dormir y descansar al hotel. Es limpio, cómodo y muy céntrico. No se le puede pedir más. El precio es bueno, comparado con el resto de hoteles de la zona. El personal es amable. El desayuno correcto, sin más.
No lo recomiendo a aquellas personas que busquen algo especial en un hotel, sólo descansar tras una intensa jornada turística. La televisión es minúscula. La conservación del mobiliario no es mala, pero algo espartana.
Eso sí, es un poco ruidoso. El aislamiento acústico de las habitaciones no es muy bueno, por lo que se oyen las conversaciones de pasillo y sobre todo el ruido del ascensor, especialmente si os toca una de las dos habitaciones que quedan junto a él.
