Hotel situado a 400 mts de la famosa Plaza Wenceslao, en una calle cerrada, 100% libre de ruidos, puesto que no pasan tan siquiera coches.
Nos alojaron en el anexo al hotel, puesto que una parte da al exterior, y la otra parte del hotel hacia el interior (hay una plaza interior con una terraza genial para tomar una cerveza tranquilamente) dentro de este patio, se situa el edificio anexo del hotel (de la misma calidad y donde se encuentra en la tercera planta el desayuno-buffet al aire libre, genial!!).
No nos hizo falta alguna coger transporte público, puesto que la Pza. Wenceslao está a 5 min el hotel, y la zona centro de (Praga 1) se encuentra a unos 10 minutos, cómodos de andar y con interesantes edificios durante el trayecto, que lo hacen muy ameno. Además en la plaza Wenceslao hay durante todo el día "quioscos" de perritos calientes (al estilo alemán) por lo que siempre hay alguno abierto para comprar bebida o comida.
El hotel, muy bien de precio, el personal agradable, muy atento con los clientes, y en el aspecto de limpieza, sin pega alguna, la habitación la hacen a diario y reponen toallas a diario. En el aspecto de cuarto de baño, también, perfecto, impoluto, la única pega es que la ducha no tiene mampara/cortinilla, y al ducharse, evidentemente el agua salta por todo el cuarto de baño, pero para ello ya dan dos toallas tipo "felpudo" para poner en el suelo. La verdad, el no haber cortinilla/mampara es algo típico de centroeuropa, por lo tanto, salvo esa "pega", el resto no podemos hablar mal en ningún aspecto, sin duda ha sido un acierto.
En mi opinión, para visitar la ciudad, el hotel esta muy bien situado, lejos del TREMENDO RUIDO de los hoteles que hay en el casco histórico, mucho más caros y poco o nada accesibles en taxi, y a tan solo 10 minutos del centro, nada de ruidos y habituación muy acogedora y limpia (la nuestra tenía hasta balcón).
El desayuno buffet, muy completo, hay de todo lo que se puede esperar de un hotel de esta categoría. Tan pronto se acababa algo, las dos empleadas reponían inmediatamente, por lo tanto para desayunar perfecto, excepto el zumo de naranja, que no es natural, pero eso ya es una cuestión personal...
Por lo tanto, para todo aquel que quiera visitar Praga, hotel muy recomendable, que sin duda volveré en caso de que visite en algún momento la República Checa, puesto que es un país donde hay mucho más de ver que lo que aparece en la guías de viajes.
En taxi al aeropuerto, son aproximadamente 30€, lo que, en nuestro caso (éramos 4) sale muy bien de precio.
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