my novio y yo hemos estado este fin de semana en este Hotel de Praga y hemos vuelto encantados. Es pequeño, muy failiar pero acogedor, los detalles están cuidados al detalle, tanto en las habitaciones como en el precioso comedor donde se toma el desayuno. Al ser un hotel pequeño se emseran en cuidar a los huéspedes. Lo regenta una familia amable y servicial, y lo mejor de todo es el emplazaiento: una zona de bosque que parece sacada de un cuento, sobretodo en esta época en la el bosque presentaba cada mañana una blanca capa de nieve. El primer día es un poco difícil encontrarlo, el taxista no supo llegar , pero reamlente es muy fácil cuando te lo explica la recepcionista, y sólo está a 15 inutos caminando de la parada de metro. Y qué decir sobre el precio, baratísimo teniendo en cuenta el servicio que ofrecen. Sin duda cuando volvamos a Praga repetireos!
- Forrest Hotel Prague
