A pesar críticas recientes, nos pareció que el personal del hotel, especialmente en recepción, a ser hablaba fluido en inglés y increíblemente educado y servicial. Las habitaciones eran espaciosas y el hotel tiene un polaco y todavía una elegancia moderna y encantador.
Los desayunos eran fantásticos y el buffet le faltaba nada. Cenamos dos veces en el restaurante de la azotea, una vez cuando bajo las estrellas daba a las montañas. La comida fue una de las mejores que hemos tenido en Zakopane y era muy buena relación calidad-precio.
El ocio las instalaciones eran incomparable y no demasiado lleno a pesar visitar durante la principal vacaciones periodo. Está situado a sólo 10 minutos a pie del de la principal Krupowki calle y que nos alegramos que no eran situado más cerca de la calle principal. Nos a sólo desearía que tenía más que una semana para disfrutar este fabuloso hotel.
- Belvedere Hotel Zakopane
