En NOV temprano 2006 me alojé en el Protea con cuatro amigos un fin de semana. Teníamos una habitación triple y una doble. Las instalaciones eran geniales y el precio era bueno. El restaurante pegado servía comidas deliciosas polacos fueron tan amables; el desayuno tenía un montón de variedad así que no era el típico desayuno continental sólo. El hotel está cerca de algunas de las tiendas y fábricas de cerámica, así que pudimos caminar a allí y a la vuelta. El personal era amable y muy servicial. Sin duda volveré.
- Protea Hotel Boleslawiec
