Mi marido y yo nos hemos alojado en los hoteles más lujosos de las Vegas y en los Estados Unidos nos quedamos gratamente sorprendidos de lo elegante este hotel era, puesto que está en un pueblo pequeño de Polonia.
Nuestro balcón daba a la ciudad entera, el baño era enorme, mármol y divino con pisos climatizados incluso. Pantalla plana, botellas de agua gratuitas en la habitación y usar gratis de las instalaciones de spa sólo para ser un huésped. Muy limpio y meticulosamente limpio, personal simpático. La habitación incluía desayuno de cada mañana, el cual era bastante un extenso bufé y deliciosa. a corta distancia de las tiendas, restaurantes y de la plaza del casco viejo. Lo recomiendo encarecidamente.
- Grand Hotel Lublin
