Su gran encanto de tiempos pasados es su principal reclamo de ventas pero más que eso no hay, fue una pesadilla encontrarlo, está en una calle peatonal, tratar de aparcar con el portero fue una pesadilla. Pero es práctico para ir al centro, Polonia ya no es barato hoy en día y Lodz parecía pobre en cuanto a restaurantes, el restaurante del hotel no estaba mal pero estaba vacío, no tenía ambiente. Durante el desayuno era molesto ver al personal flirteando y la comida era mediocre. No puedo creer lo que dicen otras reseñas, ¿hablan del mismo hotel?, la mayoría de las habitaciones estaban vacías, las dos que vimos olían a rancio, aunque eran adecuadas y tranquilas por la noche, lo cual es estupendo. El personal era desabradable y merodeaba por el vestíbulo por la noche, da la impresión de haber visto mejores días.
- Orbis Grand Lodz
- Lodz Orbis Grand Hotel
