Aunque la ubicación del hotel era genial, no había mucho más que recomendar.
"Capullo Czarna Roza" había estado recientemente ampliado, así que en vez de estar en una habitación del edificio histórico lo han descrito en el otro e-mail terminamos quedándonos en un edificio renovado donde nuevo (algo mala calidad) en la parte de atrás. La habitación era pequeñísima y una vista de la autopista, las sábanas y las sábanas eran muy, muy finas, pero lo peor era que todas las toallas que nos dieron olía como trapos viejos. Acabamos yendo en mi propia toalla de viaje por encima del campo de mi estancia.
Quizás si te especificar una habitación en el edificio original el ambiente puede ser un poco mejor.
