Hotel situado en la zona donde están los grandes edificios de la ciudad, frente al edificio de la Cultura regalo de la Unión Soviética. Está muy cerca de la zona antigua de Varsovia, ciudad que se puede ver caminando, es muy cómoda. Muy buen hotel con un Spa en la planta 43 gratuito con vistas de toda la ciudad. Hotel nuevo con un buen restaurante de moda "El Platter". El desayuno muy completo. Las habitaciones son amplias y nada ruidosas.
Es un hotel para repetir. Espero volver en unos años ya que la ciudad tendrá muchos cambios positivos.
