Hostel bien ubicado pero eso es lo único positivo. Hay una sola ducha para todos, que está situada en la habitación de los chicos; también hay un solo baño para todos, y hay que pasar por la habitación de las chicas. Pero eso no fue lo peor de nuestra estancia. El personal del hostel sólo aparece para los check-in, es decir, que si necesitas cualquier cosa no tienes a quién recurrir. Llegaron 2 chicos y montaron una fiesta por la noche como si estuvieran en su casa: chicas borrachas que no estaban alojadas allí entrando y saliendo y gritando, la música a todo volúmen hasta las 5h de la mañana. Lo que nos pareció más grave e indignante es que sobre las 3h de la madrugada pasó la chica del hostel a hacer un check-in y en ningún momento les llamó la atención ni les pidió silencio y que nos dejaran dormir. No recomiendo alojarse allí.