Mi marido y yo acabamos de volver de pasar 10 días en el hotel Tartini en Piran. El hotel es muy peculiar, se tarda un poco de rato que acostumbrar a la quirkyness del hotel. Las habitaciones son bastante pequeñas pero limpias, teníamos una habitación en la cuarta planta con una habitación con vistas al mar que estaba bien, pero los balcones son más pequeñas son las más arriba del edificio que vas, (el típico estilo veneciano). El desayuno es perfectamente adecuado, el suministro de vacaciones habitual pan, fruta, yogures, etc. las comidas de noche sin embargo son un poco básico y lo recomendaría que comer fuera en como hay un montón de restaurantes en la zona que sirve comida muy buena.
El personal del hotel era amable, no hay piscina, aunque si estás allí para tomar es un poco complicado ya que hay solo un puñado de tumbonas para ir a, una vez dicho esto tengo que tienen una terraza mirando a la ciudad, lo que tiene un buen punto a favor de la ciudad aunque la terraza era un poco viejo.
Piran es un sitio maravilloso- ¡Sin duda volvería y nos volveríamos a una vez de estancia en el hotel original Tartini.
- Tartini Hotel Piran
