El personal fue amable en todo momento, facilitandonos la estancia todo lo posible. La habitacion era amplia, limpia, y la ventana daba a la avenida karoly. El baño impecable, con ducha. El desayuno te lo sirven en la propia habitacion, indicando la tarde anterior la hora a la que quieres que te lo lleven, seleccionando incluso el tipo de desayuno deseado. El hotel esta dentro de edificio del siglo XIX, han reformado totalmente sus instalaciones, quedando la entrada y el patio en situacion original, lo cual le da un toque romántico y diferente.
Unica pega es la de encontrarlo por primera vez pues no existe gran cartel. La entrada es por portal karoly korut 3.a. Hay que fijarse en el portero automatico. Ver foto.
En resumen, una muy buena eleccion, por servicio, precio, instalaciones y sobre todo ubicacion, ya que se puede ir andando a los principales lugares de interes (colina gellert, parlamento, puente de las cadenas,palacio real, andrassy utca, vaci utca, etc).
