Me alojé en este hotel con mi marido durante cuatro días en nuestra primera visita a Budapest. Su ubicación es excelente, muy céntrico y te permite llegar a todos los lugares más turísticos de Budapest caminando. La relación calidad-precio es muy buena y hace honor a sus estrellas. Las habitaciones son muy amplias, la limpieza excepcional y todo el personal muy amable y atento. Nosotros teníamos el desayuno incluido y he de decir que es uno de los mejores que he podido probar en mis viajes por Europa.
Desde luego que recomiendo este hotel a todo aquel que quiera hacer de Budapest una estancia muy agradable y llevarse un muy buen recuerdo. Sin duda, tanto la ciudad como el Hotel Kempinski lo merece y desde luego que cuando vuelva a Budapest, volveré a alojarme en este hotel.
