Me quedé en el hotel Gutenbergs de Riga una semana, con otras dos chicas. La ubicación del hotel es fantástica, en pleno casco histórico de una tranquila calle empedrada, al lado de la Plaza Dome. Nos encantó nuestra habitación triple, con muchísimo espacio, una pequeña zona de estar, camas realmente cómodas y con una decoración acogedora y familiar que incluía vigas en el techo, muebles tipo antiguo etc. Creo que intentan darle un estilo antiguo, sin embargo todo parecía nuevo, algo que nos pareció fantástico. La habitación también disponía de un mini bar repleto de productos (hasta cierto punto baratos), además de algunos detalles muy bonitos, como por ejemplo bombones hechos en la zona sobre la almohada etc. Sin embargo, había otras cosas con las que no estábamos muy satisfechas: el cuarto de baño no tenía cortina de ducha, por lo que cada vez que nos duchábamos el suelo se cubría de agua. Por otro lado el desayuno no complacía del todo el gusto de los irlandeses pero además creemos que la selección era un poco escasa (y eso que solemos comer de todo). El personal era eficiente pero la amabilidad no era su punto fuerte. Me encantaría volver cuando el tiempo sea mejor para disfrutar de las vistas desde el bar del ático. En suma, recomendaría el hotel Gutenbergs.
- Gutenbergs Hotel Riga
