Acabamos de regresar de nuestra estadía en este hermoso hotel. Reservamos una suite/desván y no nos decepcionó. Dos cuartos de baño y una cocina pequeña con mucho espacio para nuestras cosas y sin cargos adicionales si mueves algo. Arriba, un grran dormitorio con una selección de almohadas (había un menú de almohadas y todos dormimos muy bien), un televisor arriba y abajo, un reproductor DVD y pudimos pedir DVDs de la recepción. Albornoces suaves, zapatillas, toallas, todo lo que uno deseara. De hecho, no queríamos salir de la habitación jamás. Cuando salimos, el personal fue muy servicial y jamás nos trataron como si fuéramos una molestia. El hotel está ubicado a sólo unos minutos a pie del centro histórico y hay tiendas, galerías y tiendas especializadas dentro del bazar. Un buen paseo y hay algunos restaurantes buenos aunque no recomendaría Fellinis, un restaurante italiano allí. El restaurante del hotel es mucho mejor y más cómodo. También está a unos pocos pasos del gran mercado; vale la pena visitarlo. De hecho, es muy fácil caminar por la ciudad. No molestes a los residentes de la ciudad, todos son gruñones por alguna razón. Y, ésta es mi última palabra, otra ventaja es que nos dejaron irnos muy tarde, sin ninguna pregunta (mi hijo estaba enfermo) y eso nos salvó el día. Recomiendo sumamente una estadía en este hotel encantador.
- Bergs Hotel Riga
