Mi esposa y yo nos quedamos en el Hotel Bergs para el Año Nuevo. El hotel está ubicado en una zona hermosa y adoquinada, cerca de algunas tienditas pintorescas, la estación de tren y un almacén grande- Stokmanns. Debido a algunas restricciones alimentarias, reservamos una habitación con cocina y confirmamos con el hotel que habría un lugar donde podríamos cocinar. Sin embargo, cuando llegamos, ellos nos dieron una habitación muy buena pero con sólo un bar/fregadero en el área donde podrías cocinar si la habitación tuviera esa capacidad- no habia nada con que cocinar, ni siquiera un microondas ni cubiertos. Cuando nos quejamos, nos dieron una suite-desván que era muy buena pero sólo tenía dos fogones, un microondas y sólo algunos utensilios. El cuarto de baño era hermoso, algunos toques bonitos, sin embargo el suelo climatizado estaba demasiado caliente, tuvimos que cubrirlo con algunas toallas para poder caminar sobre él. El personal era cortés, algunos más que otros, como siempre en los hoteles. Había ruido de algunos eventos arriba en el salón de actos y también en el bar contiguo. Paseo fácil y placentero al centro histórico de Riga. Hermosos parque y río.
- Bergs Hotel Riga
