Lugar recomendado. El personal siempre era educado y servicial, dándonos direcciones a diferentes lugares, museos, bares, restaurantes y me ayudó con el transporte público. La habitación estaba impecablemente limpia, luminosa y muy moderna. El desayuno cada mañana era fenomenal, con una selección grande de diferentes tipos de té. El hotel mismo está un poco lejos de la calle principal así que no hay ruido del tráfico de noche. También me di cuenta del buen aparcamiento así que voy a alquilar un coche para mi próximo viaje. Lo mejor de todo es el precio, me encanta. A+++++
- Annabella Hotel Riga
