Este hotel está situado justo en la plaza de este pueblo. Al lado tiene restaurantes y barecitos para tomarte algo. Tiene parking gratuito en un solar de detrás del hotel.
En sí el edificio es bonito, una casita típica muy restaurada y cuidada. Nos dieron una habitación en la última planta que era una bohardilla con dos plantas, abajo el baño y el armario, arriba la habitación. Todo muy nuevo, cuidado y limpio. En realidad es un sitio recomendable sólo que hay que saber varias cosas:
- No tiene aire acondicionado, en agosto y al ser una última planta, hacía una calor espantosa, había un ventilador, pero sólo tiene una ventanita pequeñita con lo que era imposible que entrara nada de fresco. Menos mal que a mí me llovió bastante y el día refrescó, en caso contrario no creo que hubiéramos podido dormir.
- El restaurante del hotel estaba cerrado (aún así hay sitios estupendos cerca).
- No tiene sábanas normales, son como de toalla, con un tacto un poco raro, encima dan aún más calor.
Supongo que para invierno este sitio es ideal, para verano aunque es muy mono y acogedor, puede que no estés muy cómodo.
- u Leva Hotel
