He pasado el puente de La inmaculada en este hotel con un grupo de amigos( 20 personas).Los servicios son excelentes Las habitaciones son grandes,totalmente nuevas y muy bien equipadas(,nada que ver con otros hoteles rurales que hemos estado que parecen cabañas)en definitiva todo muy cuidado.En cuanto a las comidas son inmejorables con menus caseros y abundantes que recuerdan a las de nuestras abuelas tanto por la calidad de los productos empleados como por su elaboracion(por destacar algo prueba el jabali y la tarta de nata).El paisaje es fenomenal,las casas(habitaciones y salon -restaurante)forman un mirador desde donde contemplar toda la naturaleza que rodea el recinto.Es acosejable para todas las epocas del año ,incluso dias lluviosos con niños,nosotros hemos disfrutado de chimenea y"ambiente navideño" pero tambien tienen piscina para el verano muy bien cuidada,por supuesto,como todo lo demas.Todo lo anterior que parece inmejorable,queda superado por las atenciones de Gorge y Adriana que mas que propietarios ejercen de anfitriones,dejate "mimar" por ellos y sigue sus consejos, todos son un acierto,(elaboran menus de adultos y tambien para los los niños,ellos se encargan de todo) .En definitiva que cuando abandonas el lugar sientes que te despides de casa de dos buenos amigos que te han colmado de atenciones.Un beso de Mercedes y compañia, sin duda nos veremos pronto.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.