Tavira ha sido un descubrimiento, un lugar al que volver. También para repetir,Tavira Inn, un alojamiento con encanto, gestionado por un verdadero profesional del turismo. Las habitaciones son amplias y sencillas, cómodas; perfectas para descansar por el silencio que reina en la casa, y en el que poco o nada interfieren -a mi juicio- los trenes que pasan por el cercano puente que atraviesa el río. A escasos minutos del centro y del puerto que conecta la ciudad con las incomparables playas de la Isla de Tavira, este establecimiento es todo un hallazgo
