Descubrimos Casa Taos por un amigo y la verdad es que no exageraba nada en absoluto. La habitaciones amplisimas y muy bonitas (la Botero preciosa, con su jardin de naranjos a la puerta) la cocina de Hicham siempre espectacular y exquisita (olvidarse unos dias del regimen), la piscina un lujazo para descansar despues de todo un agitado dia de turista, la atención de todos, empezando por Mohamed impecable, pero lo mejor, el fantastico ambiente que entre todos son capaces de crear en cada momento entre todos los huespedes, donde tomarse un vino al atardecer se convierte en un placer. (Te sientes como en casa)
Por supuesto, nos ayudaron a organizar todas nuestras salidas de manera impecable, especialmente con el apoyo de Karima.
Karima, Hicham vuestro trabajo es excelente y merece la pena contarlo. Nosotros ya estamos pensando en volver.
