Con toda la oferta de riads que hay en Marrakesh, creo que no nos equivocamos al elegir el riad Zara. El riad es precioso e increíblemente tranquilo, para el ajetreo que se vive fuera de sus puertas. Todo está lleno de detallitos que fotografiar, detalles auténticos y genuinos, y lo mejor: increíblemente limpio. La dueña, Monique, se deshace en consejos y recomendaciones que son muy útiles si es tu primera visita a Marrakesh, porque no solo se reducen a "visita esto o aquello", sino que te informa sobre la vida y las costumbres de las gentes de Marrakesh y cómo es mejor actuar en determinadas situaciones. También te ayuda a organizar las excursiones (la excursión a las montañas es alucinante!). Los desayunos son variados y abundantes, todo con productos caseros, y si el mono de echarte una cervecilla puede contigo, no te preocupes: en el riad tienes cerveza y buenos vinos para elegir.
Recomendable 100%, sobre todo si, como digo, es una primera visita y andas un poquillo perdido.
