El Riad Les Clos des Arts es precioso. Estuvimos en las habitaciones Citrine y Rubis (que no son las suites) y eran muy bonitas. La terraza, el patio y la paz y tranquilidad del Riad es increíble, sobre todo por lo céntrico que está, pues a 3 minutos te encuentras en la bulliciosa plaza Jemaa El Fna. Sus dueños Jean Pierre , su mujer y todo el equipo son muy serviciales. Nos aconsejaron, reservaron y buscaron todo aquello que necesitamos. Las fotografías de la web son tan reales que no hace falta añadir las nuestras pues son mas de lo mismo. No conozco otros riads en Marrakech, pero si tengo que volver, repetiría.
