Este verano estuvimos alojados en este Riad y nos encantó. La decoración marraquechí es preciosa, el ambiente muy acogedor y el personal muy agradable tanto el matrimonio a cargo del Riad como los trabajadores. Todo está muy limpio y está muy bien ubicado en una zona tranquila de la medina cerca de la plaza Djemaa-el-Fna. Lo recomendamos sobre todo a parejas que busquen una estancia tranquila o romántica.
