Acabo de regresar de Marrakesh y de alojarme en este riad, precioso, de cuento de las 1001 noches, en el que también a mí me ofrecieron otra habitación a la reservada, si yo quería, y quise, pero me la cobraron no me la dejaron al mismo precio q la mía, lo digo por otra crítica anterior en la q dicen q no les cobraron la diferencia.
Está muy limpio, y yo soy muy asquerosita. La decoración es típica y muy elegida , la comida de Samir muy buena, muy bien presentada y a tu disposición, pero el último día me llevé una desilusión.
Fuimos a pagar la estancia, serían las 9 de la noche y Mohammed me dijo que tenía q pagar una parte en euros, OBLIGATORIAMENTE,yo me quedé a cuadros, porque le decía q sólo tenía dirhams o la visa, y q me deberían haber avisado con tiempo, pero él me decía q me fuera a un cajero, ya ves, de noche te da un soponcio ir por esas calles, q me las ingeniara como fuera pero q le diera euros; rebusqué entre la malea y salieron unos cuantos euros y se los tuve q dar (porque a ellos al cambio les dan mas dirhams).
Me pillé un rebote de tres pares de narices, porque me decía q el banco les cobraba comisión y que no, que le diera euros. Es como si voy a una tienda y me cobran el porcentaje q a ellos les pasa el banco.
Esta anécdota desencantó un poco el viaje, porque si bien, yo no perdí dinero porque me lo restó del total sí q te entra impotencia de no poder hacer nada.
Por lo demás os lo recomiendo
