Hotel construido en 1920, con arquitectura típica del protectorado francés. Buena ubicación y buenas vistas panorámicas. Jardines y piscinas bonitos y amplios Habitación amplia, baño muy poco cuidado y sin lo más elemental en cuanto a jabón, champú etc. Mobiliario, ropas de cama y cortinas envejecidas (mal aspecto).
Despues de pagar 130€ por noche para la pareja y un niño resulta que el desayuno no estaba incluido (por 2 zumos de naranja, 2 cafés, 1 colacao, dos croissant y dos tostadas de pan con aceite hemos pagado 32€). Las habitaciones no tienen wifi y el que dicen tener en el hall no funciona. Desde luego es una pena por que tiene todo para ser un buen hotel pero con otra gerencia y otros precios. Yo no volveré
- Transatlantique Hotel Meknes
