Me quedé en este hotel 4 días en una suite júnior. Ya sé que no es un hotel Four Seasons, pero me decepcionó un poco...Este hotel carece de encanto y se parece más a un típico hotel de aeropuerto en París que a un hotel de primera clase en Marruecos. La ubicación es buena y el hotel es nuevo, pero eso es todo. El personal no parece interesado en su trabajo. Mi equipaje se retrasó, debido a un problema con Air France, por lo que le di a un empleado unos documentos muy importantes y ¿adivinad que pasó? pues que los perdió...y al hotel no parecía importarle mucho, es más este empleado no llegó a pedir disculpas. Lo único que me dijo es que había perdido los documentos. Creo que no es un tratamiento adecuado por parte de un hotel Sofitel. El personal era más bien frío y reservado y nunca les vi sonreír. Tenía la sensación de que cada vez que me dirigía al personal de recepción estaba pidiéndoles un favor, pero ¡es su trabajo! Además ni el personal del restaurante, ni del servicio de habitaciones ni los camareros entendían inglés, algo que me extrañó mucho. La suite en sí era bonita, pero bastante básica, además de ser normal y clásica, aunque la cama era muy cómoda. En la televisión sólo se veían dos canales en inglés (la CNN y BBC world). Cuando gestionaban nuestra marcha del hotel, intentaron cobrarnos por servicios que ni tan siquiera habíamos solicitado. Creo que lo mejor de este hotel era la señora de la limpieza, pues era muy agradable y encantadora. Gracias a esta empleada me sentí bastante bien. Si buscas un lugar limpio y básico en Rabat, alójate aquí, pero si lo que quieres es algo más exótico y lujoso, busca otro lugar donde quedarte. No es un hotel de cinco estrellas, más bien de cuatro. Fui a cenar al hotel Tour Hassan (antiguamente Le Meridien y el único hotel en Rabat de cinco estrellas) y me pareció un hotel bonito, seguro y exótico. La próxima vez que visite Rabat me quedaré en el Hassan