Nos hemos alojado en el hotel Balima desde nuestra primera visita en 1997.
Hemos vuelto 9 veces desde entonces, y aparte de una vez, siempre nos hemos alojado en el Balima. Es un hotel muy conocido, histórico, casi parte del edificio del parlamento que hay enfrente.
Vale que el Balima no es un hotel de 4 estrellas, más bien de 3 estrellas. Pero, está limpio, los empleados son atentos, el personal de la recepción es servicial, especialmente Hassan.
La zona del bar es acogedora, pero, por desgracia demasiado cargada de humo y no en línea con la política antihumo del siglo 21. El bar / patio de entrada y el café es el mejor en Rabat para relajarse y observar a la gente.
La habitación de desayuno está bien, pero el desayuno es algunas veces aburrido después de unos días... Las mismas cosas cada mañana. El Restaurante se ha de evitar, a menos que estés realmente hambriento y te mueras de hambre. Hay muchos restaurantes con clase cerca.
El salón en la primera planta es el lugar perfecto para relajarse. Las mejores habitaciones son las que dan al edificio del parlamento en la Avenida de Mohammed. La discoteca contigua al hotel está situada en un lugar ideal, pero muchas veces se puede oir el ritmo de la música cuando intentas dormir.
El Balima está en la mejor ubicación si te alojas en Rabat, y quieres estar en un lugar central y seguro. Los precios son razonables, las habitaciones están limpias, el personal es servicial, las vistas son buenas si te dan una habitación que tenga vistas a la Avenida de Mohammed y al edificio del parlamento.
Uno se puede imaginar cómo debía haber sido elhotel en sus tiempos de gloria pasados, quizá sólo los ricos y los famosos podían permitirse alojarse en el Balima. Sin embargo, ahora necesita una renovación de arriba a abajo del siglo XXI, pero si tenemos optimismo, esperemos que mantenga su viejo encanto.
Volveremos en Octubre del 2006, y no dudaremos de alojarnos en un sitio en el que 'mas vale lo malo conocido (y que te encanta), que lo bueno por conocer'