El Mandarin Oriental Bangkok ostenta, entre sus muchas cosas buenas: 132 años de historia, que es una institución icono en Bangkok, la "Gran Dama" de los hoteles de Bangkok y un estatus de 5 estrellas-5 diamantes, así como innumerables premios al mejor hotel de Tailandia, de Asia y ser uno de los hoteles más grandiosos del mundo. Es casi una leyenda. Esta ya es bastante reputación como para conseguir estar a la altura. Normalmente mi gusto en cuanto a hoteles se decanta más por hoteles nuevos y más contemporáneos. El Oriental fue un cambio para mí, puesto que últimamente estoy un poco cansado de ese estilo en serie y sin carácter que tienen la mayoría de los hoteles de estilo genérico contemporáneo. Estaba deseando algo diferente y más exótico para variar, y coincidió que el Oriental ofrecía un atractivo paquete que incluía 2 noches de estancia en una habitación con vistas al río, desayuno y transfer de ida y vuelta, así que decidí reservar habitación en el Oriental a ver cómo era. LLegada.
Después de desembarcar, me encontré con la simpática encargada del aeropuerto, vestida con un traje naranja chillón, en la salida y me mandaron a un BMW Sedán serie 7 en el que me llevaron al hotel. Cuando entré en el hotel, otro miembro del personal estaba allí esperando para recibirme y me acompañó a mi habitación para que la viese, era una "Superior River Wing" con vistas al famoso río Chao Praya, tal y como solicité. Después vino el mayordomo de nuestra planta a saludarnos, nos trajo una bebida de bienvenida y nos presentó brevemente la habitación. El proceso al completo fue "como la seda", clara señal de que el personal de este hotel ha hecho esto cientos de veces y que son muy buenos en ello. La habitación.
El hotel estaba dividido en dos alas: la "Garden Wing", que, como dice su nombre, da al jardín y es más estilo colonial de decoración, y la "River Wing", que da al río. No obstante no todas las habitaciones del ala que da al río tienen vistas directas al mismo. Depende de donde esté la habitación, desde algunas solo se ve parcialmente o dan hacia dentro y no se ve nada. La mía, afortunadamente, tenía vistas totales al río, como solicité. La habitación tiene como 40 metros cuadrados, está decorada muy bonita con obras de arte y muebles de madera estilo tailandés. La habitación viene con todas las comodidades imaginables con las que puede venir una habitación de hotel de 5 estrellas, incluida una cama de matrimonio cómoda tamaño king con edredón, una ducha y lavabo doble, además de esponjosos albornoces y todas las comodidades que se te ocurra que pueda tener un baño. Los aparatos del baño son de estilo antiguo pero funcionales. Los extras comprenden, un sistema de sonido Bose en la habitación (de calidad de sonido decente), una caja fuerte grande del tamaño de un ordenador portátil, artículos de aseo de primera que reponen generosamente todos los días y un dedicado mayordomo de planta. La insonorización durante la estancia fue fenomenal, en mi habitación no se oía nada. Un inconveniente podría ser la voluminosa televisión de tubo CRT estilo antiguo, en vez de la más moderna pantalla plana LCD. En conjunto, aunque no es el primero en su clase, sigue siendo aún una habitación muy cómoda y lo básico está bien. Es un buen sitio a donde retirarse por la noche.
Zonas Comunes
Las partes del hotel que más impresionan son las de fuera de la habitación, más que la habitación en sí. El vestíbulo principal es grande y tiene encanto, los adornos del techo son impresionantes, hay mucho personal saludando a los huéspedes y botones que llaman al ascensor por ti con el uniforme tradicional tailandés puesto. Esto proporciona una perspectiva diferente con respecto al típico vestíbulo de hotel moderno y aburrido de cristal. Hay muchos sofás para que se sienten los huéspedes y se relajen. Hay un centro comercial justo al otro lado de la puerta principal, que incluye una tienda boutique para aquellos huéspedes que tengan que comprar algo urgentemente. Al aventurarme un poco más, descubrí enseguida el famoso Arthur´s Lounge. El Lounge tiene un techo solar y la decoración es de color blanco, cuando entras te calmas y te relajas. Nos tomamos el té de la tarde y tanto la repostería como el café eran buenísimos. El lounge viene con biblioteca, los huéspedes pueden echar un vistazo a la enorme colección de libros mientras pegan sorbitos al té o al café. Esta es mi parte favorita del hotel. El rico patrimonio histórico y cultural del hotel se muestra con orgullo en cientos de fotografías, cuadros y arte antiguo que decora las zonas comunes del hotel, es una experiencia única. El hotel ostenta una colección de 9 restaurantes y bares, dos de ellos son establecimientos de firma; el restaurante de pescado y marisco Lord Jim, que probamos una noche, y el Le Normandie. El Verandah y el River Terrace ofrece unas vistas fenomenales al río, pero la comida no tenía mucha gracia. Las instalaciones del hotel en realidad se extienden a la ribera del río con el Spa y el centro de Salud y al otro lado del mismo, donde hay más restaurantes. Los ferries están a mano y llevan a los huéspedes al otro lado del río o a la estación BTS. No tuve oportunidad de utilizar el Spa o el centro de salud, pero pasé por allí y les eché un vistazo, parecen muy bien equipados y con mucho encanto. Ubicación
La ubicación del hotel a orillas del río hace que tenga unas vistas estupendas al río Chao Praya por la noche y son especialmente impresionantes durante la puesta de sol. Hay muchos barcos de colores subiendo y bajando el río, las vistas son alucinantes. No obstante, en las inmediaciones del hotel no hay mucho, solo tiendas de antigüedades. "Taxistas" con pinta sospechosa y otros estafadores a menudo merodean por el hotel esperando captar a ingénuos huéspedes como clientes. Esta es una cosa desagradable que tiene el hotel, a lo mejor por la reputación que tiene el hotel de atraer a gente adinerada y a la élite de Bangkok. De hecho en el folleto de presentación del hotel se advierte a los huéspedes de esto de forma específica. Afortunadamente el hotel está conectado a la estación BTS por un viaje de 5 minutos en ferry gratuito para todos los huéspedes del hotel. Desde la BTS se puede llegar al centro de la ciudad en 15 o 20 minutos, donde hay centros comerciales enormes, como el Siam Paragon. Sin embargo, si las compras son tu principal propósito cuando vayas a Bangkok, entonces un hotel en la parte de Sukhumvit podría ser mejor opción para ahorrarte tiempo de viaje. Servicio
En general me gusta el servicio del Oriental Bangkok, que es atento y agradable siempre, como se espera de un hotel Mandarin Oriental, y quizás algo que se espera también de Tailandia, donde la gente es simpática por naturaleza. El personal siempre saluda a los huéspedes cuando se los encuentra y te abren las puertas de forma automática, se ofrecen a llevarte las maletas o el equipaje y te hacen el favor que te tengan que hacer. El servicio es especialmente bueno en el Lord Jim, donde cenamos de maravilla. Si hay alguna cosa a la que le vendría bien mejoras, es al nivel de inglés general de algunos miembros jóvenes del personal. Entienden cosas sencillas en inglés, pero nada más complicado o fuera de lo corriente, tuvieron problemas con lo que les dijimos y lo que queríamos. Dicho esto también diré que la verdad es que no nos molestó mucho. La mayoría de los huéspedes que se alojan en el Mandarin Oriental resultan ser Caucásicos y hay también asiáticos en la mezcla; resulta bastante gratificante que nadie del personal preste más atención a un grupo particular de huéspedes que a otros, eso es una cosa buena. En general, me molestan los hoteles que complacen a grupos elegidos de huéspedes con un tratamiento especial. Detalles quisquillosos
Dicho todo esto, el Oriental no es perfecto. Empezando por la televisión de la habitación. Hoy en día, que las pantallas planas cuestan mucho menos de lo que costaban hace años, la televisión tipo caja antigua, molesta a los ojos, sobre todo en la habitación de un hotel de lujo como el Oriental. Sin embargo, puedo entender que la dirección vea poca necesidad de mejorar las televisiones, puesto que la mayoría de los huéspedes encontrarán mucho que hacer por el hotel y es probable que nadie se encierre durante el día a ver la tele, ni siquiera yo mismo. La alfombra de la habitación podría estar mejor cuidada, ya que tiene manchas visibles si miras de cerca. Los pasillos que te llevan a las habitaciones de los huéspedes huelen fuerte a almizcle y no me gusta mucho. La selección de buffet de desayuno en el River Terrace es buena, pero no de la mejor calidad, y estuvo un poco por debajo de mis expectativas. Conclusión
El Oriental sí que cumple mis más altas expectativas por ahora y es en general una mejor opción para aquellos que busquen algo más de un hotel en Bangkok. No tengo reparos en volver al Oriental aunque el Peninsula Bangkok está atractivamente ubicado al otro lado del río y puede que ofrezca mejores vistas y mejores habitaciones. Pero dudo que el Peninsula pueda igualar el patrimonio cultural e histórico, además del encanto sin igual que el Oriental ofrece. Le falta muy poco para alcanzar la perfección y espero que se le pueda poner en TripAdvisor un 4.5, porque es esa la nota que me gustaría ponerle al hotel.
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