El hotel esta muy bien situado cerca del metro, estación de trenes y la parada 11 del autobús lanzadera del aeropuerto, las edificaciones que lo rodean tienen un aspecto muy precario. La planta baja esta restaurada y modernizada, pero no las habitaciones que necesitan una urgente remodelación. Estas son espaciosas y con camas bastantes cómodas. Además de 3 juegos de toallas, ponen un kimono y chanclas. El jabón y champú se encuentra en un dispensador dentro de la mampara de la bañera. Dan un set de limpieza de dientes así como , diariamente, dos botellas de agua gratis en el frigorífico. El desayuno tipo bufet es bastante bueno y está incluido en el precio. El personal es amable, pero cuidado con pedir el taxis en el mostrador de la entrada, es el doble de caro que si lo contratáis por vuestra cuenta en la calle, además el hotel esta muy cerca de los principales lugares turísticos. La proporción precio=servicios ofrecidos es buena. Recomiendo el hotel para viajeros sin grandes pretensiones como nosotros, que nos pasábamos el día fuera de visita turística por la ciudad.
