A pesar de estar cerca de Silom, la ubicación no es totalmente buena. La pretenciosa recepción engaña sobre la calidad de las habitaciones.
Me alojé en una Doble Superior , creo que solo por tener aire acondicionado, ya que por lo demás: olía a tabaco, las sábanas tenían manchas, y restos en la moqueta, las lámparas tenían chorretes de suciedad, las baldosas del baño estaban también muy sucias, la puerta descascarillada por la humedad. Las paredes son tan finas que se escuchan todos los ruidos por la noche. Finalmente la supuesta piscina, no es más que una especie de pilón cubierto anexo a la recepción. Verdaderamente es un hotel a evitar, por ese precio estoy convencida de que se puede encotnrar algo mejor en Bangkok.
