Dio la casualidad que iba paseando por un callejón, sólo a treinta metros de la carretera principal de Bangkok cuando vi este atractivo y espacioso jardín en el medio del bullicioso y concurrido Bangkok. Pensé que se trataba de un centro cristiano y era cierto pero ofrecían alojamiento. Me paré un poco a pensar y cuando me acerqué a la recepción me quedé pasmado al enterarme de su precio tan razonable por persona. La habitación era básica, muy limpia, muy cómoda y el mobiliario de calidad. El entorno era atractivo y fresco. El hecho de tener agua caliente las veinticuatro horas del día me complació porque me gusta tomar té verde todo el día. El desayuno era bueno, con una amplia variedad, sin embargo no tenían televisión en la habitación, pero los clientes podían verla en el salón común. Una de las características excelentes era su biblioteca y la sala de conferencias. Era un lugar tranquilo y relajante para los que les guste disfrutar de momentos tranquilos en una ciudad concurrida. En el entorno se encuentran puestos de comida, supermercados, taxis, bancos y centros comerciales pero lo que me gusta es lo cerca que se encuentra la estación del tren del cielo. Había clientes de diferentes nacionalidades, de hecho conocí a un monje budista, un hombre islamista y desde luego varios cristianos en esta casa de huéspedes. Si eres una persona que valora la armonía y la gente, ven a este lugar, lo recomiendo por completo.
- Bangkok Christian Hotel
- Christian Guest House
