Fantástico hotel cerca del mercado Ben Thanh con montones de sitios donde comer para elegir en los alrededores. Un buen desayuno y un personal que siempre tiene una sonrisa en la cara. El ascensor es bastante lento. Si no te importa el ruido, pide una habitación en la parte frontal con balcón para disfrutar de las vistas a Saigón y la locura de tráfico del centro de esta ciudad. merece la pena pagar por la habitación Deluxe, ya que son realmente amplias y tienen un sofá-cama y un baño precioso. Dispones de internet gratis. No dudaría en alojarme allí de nuevo.
