Antes de mi viaje a Phnon Penh lei las criticas de este hotel, decian que no parecia un Raffles.
Desde luego no se parece al Raffles de Singapur, ni por su lujo ni por su precio, pero mantiene la calidad de la cadena y su ideologia de edificios singulares.
El edificio, de los años 20, ha vivido la triste historia de este pais y su estilo colonial y un poco demodé te hace sentirte mas identificado con su pasado y su esperanza de futuro.
Su piscina entremezclada con el edificio, su maravilloso bar del elefante, las incomodas pero preciosas bañeras, la amabilidad del personal y el delicioso desayuno en la terraza porche, hacen que la estancia en este hotel sea diferente, agradable y te sientas participe del mismo.
Creo que Phnon Penh hay que visitarlo y conocerlo, sentir su profunda y triste historia reciente, pasear por la orilla del impresionante rio Tonle Sap y comprar en sus mercadillos artesania y recuerdos.
Si vuelvo a Camboya, que volvere seguro, no dudare en alojarme en el Raffles Le Royal
- Raffles Hotel Phnom Penh
