Nuestra aventura en Estambul ha resultado fascinante y como no en parte tambien porque en este pequeño pero fantastico hotel nos hicieron sentir como en casa, sin lugar a dudas. Fueron 6 noches (del 10 al 16 de Enero de 2012), pero no las olvidaremos jamas, porque Estambul es sencillamente espectacular. Contratamos el servicio de transfer del hotel desde el aeropuerto,una Mercedes Vito nueva para nosotros solos y no hubo ningun tipo de problema, alli estaban en el aeropuerto esperandonos incluso nos invitaron en el camino a unas delicias turcas (pequeños pasteles deliciosos). La llegada al hotel fue muy servicial y nos invitaron a te. El personal muy atento en todo momento y muy buena gente. Se trata de un hotel pequeño unas 20 habitaciones en total, la nuestra no era excesivamente grande pero no le faltaba ningun detalle, disponia de wifi funcionando correctamente y a destacar la limpieza, un 10, ya quisieran muchos grandes hoteles estar a la altura en este sentido. Por otro lado la ubicacion del hotel es inmejorable. No hablan español, nosotros no tuvimos problema en comunicarnos en ingles. Desde nuestra habitacion (la 303) podiamos ver la maravillosa Mezquita Azul y era una maravilla estar a unos 8 minutos andando de todo, Palacio Topkapi, Santa Sofia y Mezquita Azul. Cada vez que nos desplazabamos hacia nuestros destinos, pasabamos siempre por entre estas dos maravillosas joyas de la arquitectura antigua. Desde que empezamos a organizar nuestro viaje, no dudamos en ningun momento de hospedarnos en la zona de Sultanhamed y no en la Zona Nueva de Estambul como por ejemplo la Plaza Taksim o la Calle Istikial.
Por poner alguna pega al hotel, seria con respecto al desayuno, el cual bajo mi punto de vista podrian mejorarlo sobre todo en cantidad de alimentos y variedad de ellos. El hotel tambien dispone de una maravillosa terraza en la planta superior, la cual nosotros no pudimos disfrutar, pues en Enero el tiempo no acompaña mucho para ello, pero en verano no tengo duda que tiene que ser fabuloso disfutrar de ella con las vistas a Santa Sofia y Mezquita Azul. Tambien se puede desayunar en la terraza.
Agradecer desde aqui el trato que nos brindaron todos, especialmente Fatih, muy amable y atento en todo momento. Recomendaremos siempre este pequeño pero acogedor hotel y en nuestra proxima visita a esta maravillosa Estambul, nos plantearemos seriamente el volver a alojarnos en el.
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